Mientras los medios de comunicación golpean al gobierno y hablan de un paro histórico, quisiera tratar de reflexionar acerca de algunas cuestiones.No es mi intención ponerme en ninguno de los dos lados, sino generar una reflexión que deje algo, y tratar de explicar esto de manera que se entienda mi punto de vista del conflicto.En primer lugar, me gustaría repasar cuál es la base de este conflicto, que creo que muchas veces es pasado por alto y muchas de las personas que protestaron en Plaza de Mayo parecería que no la conocieran.El sector rural se vio beneficiado en los últimos años por un contexto internacional favorable donde el precio de los “commodities”, que incluye a la carne, la soja, etc., aumentó de manera considerable y donde el valor del dólar fue subsidiado por el gobierno, lo que posibilitó por parte de este sector una acumulación de riquezas considerable desde 2002.Ante esta situación, no hay ninguna duda que resulta más redituable para el sector exportar sus productos a un precio internacional en dólares que venderlo en el mercado interno con precios máximos y en pesos. De esta manera aparecen, como todos vemos, góndolas vacías y precios exorbitantes que aumentan las expectativas inflacionarias.Es así que veo una de las posturas más coherentes de los últimos años del gobierno: como estado su prioridad es asegurar el abastecimiento del mercado interno, para que todos tengamos acceso a estos productos, y destinar a la exportación todo lo que no se asigne al ámbito local. Para esto, el gobierno decidió aumentar las retenciones a las exportaciones que, si bien es una medida que puede parecer injusta, uno puede estar o no a favor, pero no deja de ser coherente. Lo que el gobierno trata de hacer es generar una tendencia en la que vender los productos en el país o en el exterior sea indiferente y así asegurarse el abastecimiento interno. Por otro lado, la recaudación de estas retenciones fue, en gran medida, lo que posibilitó el subsidio del dólar y que haya una gran transferencia de ingresos al sector agropecuario que se vio beneficiado por ingresos en dólares y costos en pesos. Así, de alguna manera, el sector rural está reclamando por medidas que lo ha beneficiado ampliamente y que ahora no lo hace.Sin embargo, resulta indispensable establecer ciertas diferencias dentro de lo que llamamos “el campo”. Los grandes grupos rurales y exportadores se alinearon junto con los pequeños productores que poco tienen que ver con los anteriores. Si bien ambos sectores reclaman bajo la misma bandera, ambos grupos representan intereses muy distintos. Es evidente que los pequeños son los más perjudicados con esta medida. Pero hay que recordar que la actividad del pequeño productor consiste en vender la totalidad de su mercadería a grandes grupos que se encargan de exportarla. Entonces, ¿quién perjudica realmente a los pequeños productores?¿El gobierno con esta medida o el sistema rural argentino embanderado por los grandes productores agropecuarios, que convierten a los pequeños en “esclavos” obligados a vender su producción a quienes tienen el poder de exportar y conseguir mercados internacionales a precios internacionales?Lo cierto es que el gran error del gobierno fue haber dejado que ambos grupos reclamen en conjunto, y no abrir la negociación por diferentes lados. El gobierno debe articular medidas en conjunto reteniendo a los grandes productores agropecuarios y acompañando a los pequeños mediante políticas activas que los sostenga. Esta diferencia que parece pequeña fue lo que generó que el conflicto se potenciara y que las ciudades salieran a reclamar en un ámbito de protesta inadecuado y bastante difuso donde no se sabía si se apoyaba a los pequeños productores, a los grandes terratenientes o si se protestaba por la inflación y la manipulación del índice por parte del INDEC.Nada de esto pudo detener que la agrupación piquetera llegara a contrarrestar la protesta en una sorpresiva llegada con olor a gobierno. Sin embargo, hay algo que no debe escaparse del análisis, que es el rol de los medios de comunicación en toda esta cuestión, que no hicieron más que enardecer la situación mediante periodismo amarillista. Algunos medios comparaban de manera absolutamente irresponsable la protesta con los episodios de Diciembre de 2001; otros hablaban de un paro histórico. Son los mismos que ponían a los piqueteros en el lugar de inadaptados cuando reclamaban por comida y trabajo y que ponen hoy a los “piquetes” rurales en lugar de víctimas. Es más que evidente que estos medios influyeron activamente en el agravamiento de la situación con pobres análisis y agregados innecesarios.Lo más importante es encontrar las fallas en el problema y no perjudicar a los pequeños productores que parecería que se están perjudicando con este paro. Y algo también importante, separar los dos sectores del campo que nos va a ayudar a comprender mejor la situación. Desde este punto de vista, ¿está bien apoyar este reclamo, donde se tiran y queman kilos de comida en un país que todavía sufre los efectos del hambre? ¿No es esta una imagen bastante más violenta que piqueteros desplazando a los protestantes en Plaza de Mayo? Evidentemente hay ciertos valores sociales que están lo suficientemente distorsionados para que ningún medio repare en estas cosas.De esta forma, invito a todos a no ubicarse en ninguno de los dos lados, hacer una reflexión acerca de lo que está pasando y a no dejarse llevar por lo que todos dicen, ya que muchas veces la información disponible dista mucho de la verdad.
Abril 7, 2008 a las 4:26 pm
Acuerdo con lo que publicaste. Hay varias cuestiones interesantes:
1) El lugar de la clase media (en este caso rural) que tiene como ideal pertenecer a la alta, y se identifica siempre con sus reclamos. Así sucede también con la clase media porteña que votó a Macri, no dándose cuenta que ellos serán los afectados por las medidas de un gobierno que defiende a los poderosos.
2) Está claro que el estado debe intervenir ya que lo único que mueve al gran capital es ganar más, está a la vista que los poderosos son capaces de tirar el alimento y jamás considerarían las necesidades de la población. Descarnadamente queda a la vista qué pretende el gran capital.
Abril 10, 2008 a las 3:58 am
Estoy de acuero con tu vision sobre el tema planteado, creo que esta cuestion sirve de alguna manera, para visualizar los sectores que dividen y dividieron al pais desde hace muchos años atras, te diria y sin exagerar, desde La campaña del Desierto llevada a cabo por el sanguinario de Julio Argentino Roca. No es una gran casualidad que las personas que salieron a manifestarse en Plaza de Mayo con la cerolas, sean de los barrios más ricos de la Capital Federal, y quiza muchos digan que es una mirada muy simplista al asunto, pero no me resultaria extraño que muchos de ellos tenga campo o cercania con las propiedades del campo y se encuntren identificados con la ya famos e historia Oligarquia Golpista Argentina. No hace falta ir mucho tiempo atras en el tiempo para recordar que un acto de la Sociedad Rural, realizado en la Rural, fue literalmente insultado, el ex presidente Raúl Alfonsin, por criticar la posicion del campo en los años negros de la historia Argentina.
Por otro lado cabe mencionar, la posicion que han tenido los medio de comunicacion, una clara posicion discriminatoria y alineada con una de las partes del conflicto, cuando su trabajo es estar lo mas cercano a la objetividad posible.
Como dato de color, el Sr. Alfredo de Angelis cuando incio los cortes de ruta, se lo veia con su ropa de trabajo y sin una pieza dental. Me resulto extraño ver la finañizacion del corte con un De Angelis muy arreglado, con su pieza dental recuperda, por lo cual me alegro, y una hermosa chomba color salmon de reconocida marca en combinacion con un pantalon color claro al tono. Un Gentelman.